Insinuaciones
Hoy desde la segunda planta de un restaurante con un gran ventanal que daba a la Séptima Avenida, la vida me ha parecido más ligera. En lo alto, los taxis amarillos recorrían el asfalto quemando sus ruedas en un juego inocente y las personas caminaban por las aceras como personajes de algún cuento. Había una sincronización directa entre mi pulso y el ritmo de la calle.
Al otro lado de los cristales, la ciudad invitaba a pasear. He dejado a mis pies seguir su camino. El viento soplaba pero no despeinaba. En el Bryant Park, dos ancianos bajo sus coloridos gorros jugaban al ajedrez, mientras una pareja se decía cosas al oído en su mesita de madera y unos niños corrían por entre las hojas para montarse en el tiovivo.
Sentado en una de tantas sillas verdes, tan sólo he observado en silencio a la búsqueda de mi intimidad.
Desde hace un par de días, el otoño se ha insinuado a Nueva York.



Lo se no cambio..... (Comment this)