Fábula cinéfila
Cerca de donde vivo hay un cine que cuando lo vi por primera vez con sus brillantes lucecitas y sus letras negras sobre fondo blanco me recordó a aquel que aparecía en La rosa púrpura de El Cairo (The Purple Rose of Cairo, 1985). Tal vez, sea mi admiración por ese hombrecillo llamado Woody Allen, pero lo cierto es que la fachada del Loew´s Jersey Theatre, construido en 1926, conserva la apariencia de otra época, cercana a las viejas historias y a los sueños que bailan a ritmo de swing. En más de una ocasión me he preguntado si en su interior no aguarda una solitaria Mia Farrow, sentada sobre una butaca roja en la confortable oscuridad.
A la espera de saberlo, puedo asegurar que desde hace algún tiempo me siento como el aventurero Gil Shepherd de la cinta de Woody Allen, a medio camino entre la realidad y la ficción. A veces, me parece que esta experiencia es como una película, vista en pantalla grande. Cada objeto forma parte del decorado, cada persona es un personaje y yo un simple protagonista, como otro cualquiera, que tiene un papel que cumplir.
Todavía no sé cuando llegué a pisar realmente el suelo de Nueva York. Durante una temporada no he sentido ni he padecido, tan sólo he sido un personaje en blanco esperando alguna trama, prisionero de mi propia película, que se sucede sin que yo pueda hacer nada. 
Es difícil no verlo de otra manera. Tanto tiempo al acecho de esta historia y ahora que estoy dentro de ella me doy cuenta que el guión sólo llevaba escrito el título. Quisiera decir que puedo escribir varias páginas, y seguramente así sea, pero el problema está en el desenlace. La realidad está en el lado del proyector. Hay una idea, un profundo sentimiento, que trajo de nuevo todo esto que es Nueva York. Quiero pensar que con llegar aquí no basta. Quiero creer que mi personaje salta de la pantalla y padece la lluvia de medianoche, superando la indeterminación.
No he acudido a la llamada de estas calles para evadirme, tal Mia Farrow en el cine Jewel. Puede que se esté acercando el verdadero momento en el que tengo que hacer frente a la realidad, a mi propia realidad, y a la historia que quiero hacer de ella. Necesito que llegue, o no podré evitar confundirme con mi personaje.



A veces se echa en falta una historia detrás, una presencia humana que respalde todo eso, unos ¿cómo decirlo? sentimientos verdaderos, un pulso que lata.
Supongo que entiendes que esto no significa que el lector necesite que cuentes tu vida; no es eso.
De todas formas, es un lujo pasear por Nueva York a través de tus ojos.
Un saludo. (Comment this)
Creo que este tiempo en New York va a ser muy rico para tí. Es como un "break" en tu camino. Te servirá para poder releer tu vida hasta ahora y decidir cómo quieres que sea a partir de ahora.
Así que Fer tranquilo que no te acabarás confundiendo con ningún personaje (ni siquiera con Billywild je,je). Volverás de New York todavía más luminoso, si cabe.
Un abrazo (Comment this)
Las fotos en blanco y negro son una debilidad, lo reconozco.
Y para mí también son un lujo opiniones tan sinceras, aunque no sepa quién hay detrás de esa K.
Perruzo: Valiosas palabras. La vida nos hace remar a todos, sin duda. No sé si he dejado de remar o al cambiar de corriente de esta forma me siento un poco sin norte. Espero llegar a buen puerto. A Billywild creo que le tengo más cariño que a mí. Al menos, no se raya tanto. (Comment this)
También tienes razón en lo que dices sobre la idea inicial al empezar a escribir. Te leo prácticamente desde que empezaste y supongo que había olvidado ese detalle: no hacer un diario de los que hay a miles. Sigues esa línea y eso también es encomiable. Y envidiable.
Y también tienes razón en lo de que no me conoces. Esto de los blogs es lo que tiene: pones ahí tus palabras, las regalas, y no sabes quién va a recogerlas, para qué van a servir, dónde van a llegar ni de qué manera, en qué lugar remoto van a enlazarte. Supongo que es uno de los mayores encantos de este medio de comunicación: el largo campo que se le deja al azar.
Bueno, te dejo el enlace para que me conozcas algo más, si quieres. Es justo.
Un saludo.
(Comment this)
Creo captar lo que expresas: es como una incertidumbre, mas tiene su lado armónico. Es como hallar contrastes, y a la vez es cierta paz cruzada, alterada...
tal vez no es exactamente lo que has dicho y mi lectura es otra, como lo que pasa al que le da de sí a lo que ha leído.
Creo que este blog siginifica diferentes direcciones, todas unidas por un generoso espírirtu. Eso es lo que percibo y lo que me invita a seguir leyendo. Por esa generosidad, creo que hallarás tu singularidad... (Comment this)