Oro de ley
Al oeste de la calle 47, entre la Quinta y la Sexta avenida, se encuentra Diamond Row, la más impresionante hilera de joyerías del mundo que dentro de sus confines puede que esconda más riqueza que las 9.000 toneladas de reserva de oro de los Estados Unidos, que bajo tierra se guardan en el Federal Reserve Bank de la calle Fulton, en las proximidades de Wall Street.
En Diamond Row, los tasadores de gemas, diamantes y oro saben mejor que nadie cuando alguien quiere dar gato por liebre. A poco que les guste el baloncesto pueden garantizar que el oro conseguido por los jugadores españoles en el último Campeonato Mundial reluce como auténtico.
En los 2´15 metros de Pau Gasol hay más kilates que en el conjunto de los Memphis Grizzlies. El jugador español, aún convaleciente de su lesión, todavía no ha pisado una cancha esta liga. Los Grizzlies no dejan de cosechar derrotas en una temporada horrible. Los de Memphis son hoy por hoy uno de los peores equipos de la NBA y la gran decepción de este campeonato, con permiso de los Miami Heats. Ahora más que nunca se sabe hasta qué punto el nombre de Gasol suena mejor que todo el triste blues que desprende el conjunto de Tennessee.
Otra joya que brilla es Jorge Garbajosa. El ala pívot se está confirmando como uno de los mejores novatos con los Raptors de Toronto. A sus 28 años no tiene tanto recorrido como otros jóvenes pero esconde la llave de la experiencia. Además, cuenta con el apadrinamiento en el equipo de José Manuel Calderón, que va a más. Y Sergio Rodríguez ya empieza a contar con minutos y confianza en los Portland Blazers. El ‘Spanish Chocolate’, como es llamado por sus compañeros, también apunta alto.
Lo nuestro en basket es oro de ley, como ninguno.
*Artículo publicado en el diario deportivo La Voz del Deporte cada martes de la semana.


