Tuesday 19 de December de 2006

Patinaje sobre hielo

Como ayer se dijo, el fuego de la Navidad se enciende con el enorme árbol del Rockefeller Center, que reside en el centro de Manhattan emitiendo luz hasta altas horas de la noche. Con permiso siempre de Times Square, es el epicentro de la ciudad por estas fechas. Se puede decir que la Navidad no se extiende como un manto que cambia de cara la metrópoli de un día para otro, sino que se localiza con fervor en determinados puntos, que van ganando energía y terminan por iluminar al conjunto entero. Un paisaje navideño neoyorkino que nunca estaría completo sin las pistas de hielo, que desde finales de noviembre empezaron a brotar como del subsuelo urbano.

Es una delicia observar Nueva York a cualquier hora del día, incluso de la medianoche, conquistada por patinadores que buscan, como agua en el desierto, parqués congelados donde dar rienda suelta a su tiempo libre. La pista de patinaje más famosa se localiza bajo el gran árbol del Rockefeller. No es muy grande pero está impregnada de un espíritu insustituible con las mesas con velitas que se ven a través de los ventanales de los restaurantes que la rodean y la gente que se amontona en los cuatro lados de la terraza que se encuentra en el piso superior de la plaza. Es el sitio donde van indistintamente los turistas y los neoyorkinos, pero se paga caro, dependiendo del mes, el día y la hora, patinar puede oscilar entre los 15 y los 35 dólares.

Central Park cuenta con dos pistas de hielo; una en la mitad norte y otra al comienzo de del lado sur, cerca de algunos de los paseos más bonitos del parque. Esta última es la más grande de la ciudad y ofrece una vista preciosa desde el mirador, que da a esa especie de laguna congelada que descansa en las faldas de los edificios en luces de la Quinta Avenida.

Pero si hubiese que elegir, me quedaría con la pista de hielo del Bryant Park, tal vez el parque que más aprecio de Nueva York. Sobre los metros cuadrados de su explanada verde, que sirve en primavera y verano como centro de picnic de ejecutivos y mochileros del Midtown, se levanta cada invierno una pista de patinaje acompañada de casetas de artículos navideños. Las mesitas y sillas, que desperdigadas caracterizan al parque, se disponen esta vez fuera del verde y rodean la pista de hielo, a modo de terraza a nivel por la que pasan y disfrutan de los patinadores media ciudad.

Patinar en Bryant Park es gratuito. Sólo cuesta el alquiler de los patines (8$), pero son muchos los neoyorkinos que cuentan con unos propios y esperan ansiosos la temporada de patinaje sobre hielo. En Bryant Park, más que en ninguna otra pista, no se hace extraño ver a un oficinista que, inmediatamente después de acabar su jornada laboral en el torno de la East 42 St, saca sus patines de una bolsa o maletín y con traje y corbata se lanza sobre el hielo. Patinan solos, sin más compañía que la música que suena en el parque y con la sonrisa por bandera. Es una imagen digna de la ciudad.

A mí me gusta patinar en Bryant Park. Un árbol más humilde que el del Rockefeller se encuentra entre el parque y la Biblioteca Pública. Algunas personas mayores han hecho de este lugar su espacio de recreo, sentadas al borde de la pista y distraídas con lo que se cuece en la pista. Uno distingue a los verdaderos neoyorkinos del resto de aspirantes por cómo se deslizan por la pista. El neoyorkino más que nadie patina paseando, mientras unos desprenden una euforia fuera de límite y otros hacemos lo que podemos sobre el resbaladizo hielo, con Frank Sinatra sonando danzarín por los altavoces. 

Posted by Fernando Navarro at 01:48:45 | Permanent Link | Comments (3) |
Comments
1 - Uno de los motivos (muy tonto, lo sé) por los que siempre he querido ir a Nueva York (y no sólo a Nueva York, por ejemplo también me gustaría recorrer la ruta 66, esas cosas) es ver si todo eso existe realmente. Si la gente patina vestida de traje y corbata, si realmente los muffins tienen ese tamaño descomunal o si hay viejos con sombreros de paja sentados a la puerta de gasolineras destartaladas...

Es genial leerte! Gracias.



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Written by: K at 2006/12/19 - 09:50:10
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2 - K: No sólo eso... los muffins son enormes... y creetelo, el vapor sale de las alcantarillas de Nueva York. Lo de los cocodrilos en las alcantarillas todavía no lo he comprobado. (Comment this)

Written by: Fer at 2006/12/20 - 05:08:01
3 - He aquí lo cinemático en su esencia.
Ciertamente es el esplendor en movimiento... patinar sobre hielo. (Comment this)

Written by: Rain at 2007/03/01 - 05:54:37
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