El paraíso imperfecto
-Es cierto -dijo melancólicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno-; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve. (Augusto Monterroso - El Paraíso imperfecto)
El paso por Madrid ya se ha terminado. De nuevo, esta pantalla en blanco y yo, a pocas horas de coger un vuelo para Nueva York. Menudo suspiro la vida. Cuando me temblaban las manos hace unos meses para abrir este blog, cuando me flojeaban las piernas hace unos años para partir por primera vez, y esta noche, de nuevo, el cielo estrellado y la misma figura amparada por una tímida luz.
La intensidad de los días no me ha dado respiro. Parece imposible pero unos veinte días no dan para tanto. Siempre se quedaba algo por hacer. Sin embargo, en menos de tres semanas he podido recuperar sensaciones para mucho tiempo. He visto mi Madrid más fascinante que nunca, mostrando su particular caos de siempre y sobreviviendo con vida y fuertes impulsos a las obras y los desajustes. Saber que espera Madrid no puede ser mala noticia.
Éste es un motivo para no marchar. Hay muchos más, cada uno con su nombre. El más grande la familia. Ella lo sabe mejor que nadie. Y los amigos. Cada copa que me he tomado con cada uno de vosotros, cada conversación, cada anécdota, cada canción, cada sorpresa, cada recuerdo, cada ilusión y cada secreto que hemos compartido son, cada uno, un motivo para no marchar. Como también lo sois cada uno con los que he hablado por teléfono y no hemos podido estrecharnos un abrazo, o cada uno que no nos hemos visto pero nos hemos tenido presente en algún momento; cada uno, habéis sido un motivo.
Me siento muy afortunado. Tengo que decirlo. Ya lo dijo el poeta, vende más, siempre ha sido así, una historia de desesperanza, el drama de un personaje que no tiene solución o los finales tristes, pero hoy por hoy esta serenata no está aquí para vender. No tengo ningún motivo para venderla. Me han regalado lo que soy.
Podría, podríamos quedarnos. No pasaría nada malo. Todo lo contrario, habría un montón de cosas buenas. Pero no son sólo las cosas buenas las que forjan el espíritu de las personas. Siento, como un viajero que abandona el hogar de noche, que hay que ir al encuentro. En esta duermevela, me confieso. Ahora más que nunca estoy dispuesto a ir al encuentro. No diviso los horizontes pero he llegado hasta aquí y necesito adentrarme en este camino. Estos días he visto, me han contando, otras direcciones que pude haber tomado si no hubiese partido. Las tuve en mi mapa, pero ahora regreso, de nuevo, a Nueva York porque allí siento que sigue siendo la única forma de ver todo lo demás.

"Serenatas de Nueva York" espera exprimir al máximo esa ciudad para todos vosotros. Y yo espero ver el cielo entre las luces de los rascacielos.



Me debes unas cuentas copas!!! (Comment this)
Seguimos en contacto jefe, que quizás nos veamos en la gran manzana.
Mucha suerte y a por todas amigo. (Comment this)
Mamá: Un fuerte beso! La vuelta será la definitiva.
Alfonso: Joder, qué sorpresa! Ya me contaste que por Londres te iba muy bien. De ti no espero menos. A ver si algún día nos vemos que ya van siendo muchos años sin hacerlo. Un abrazo. (Comment this)
Aquí estamos. (Comment this)