De palabras y nombres
Con tantos rascacielos, el recién llegado a Nueva York puede acabar con dolor de cuello de tanto mirar hacia arriba, pero cualquiera que pasee por sus calles se da cuenta que otro rasgo distintivo de la ciudad son las palabras. El pulso diario neoyorkino está formado por un palpitante y alocado ritmo de palabras, que flotan en el ambiente hacia todas direcciones. Basta detenerse en mitad de la Sexta Avenida en su cruce con la calle 34 y dejar a los oídos llenarse de un chaparrón de palabras, que vienen salpicadas desde cualquier parte del mundo, dentro de ese caldo social neoyorkino. De este peculiar y originario latido, posiblemente, viene el gusto por los nombres deportivos.
Los equipos neoyorkinos suelen tener nombres pintorescos. Los Knicks, que otro año más decepcionaron en la NBA, deben su nombre a los ‘Knickerbockers', la palabra con la que eran denominados los pantalones hasta la rodilla que vestían los primeros colonos holandeses. De la policía montada lo tomaron los Rangers. Conocidos al principio como americanos, los periódicos deportivos apodaron los Rangers a un equipo que sobre el hielo no dejaba de sumar victorias en su primer año de vida bajo el mando de su presidente, Tex Rickard, un ex ‘ranger' en toda regla. Los Islanders, el otro club en discordia del hockey neoyorkino, pensaron en llamarse los patos, pero hubiesen sido diana de mofa ante sus rivales, por lo que optaron simplemente por ‘isleños', al estar asentados en Long Island.
Como una variante de los americanos, cogió su nombre el mejor club de béisbol del país: los Yankees. Familiarmente bautizados como los Bomberos del Bronx, los Yankees siempre han sido rivales de los Mets, abreviatura de ‘Metropolitans'. Los metropolitanos descansan en Queens, en la otra orilla del río East, y tienen un puente en su escudo para simbolizar su vocación de entendimiento entre barrios, aunque realmente la rivalidad entre ambos tiene cualquier cosa menos buenas palabras.



MK: El fútbol emboba, a mí a veces me hace bien embobarme, aunque sin exageraciones.
La interrogación: Me alegro! (Comment this)
(Comment this)