Tuesday, November 7, 2006

Elecciones

En pocas horas, Estados Unidos afronta sus elecciones legislativas, donde 200 millones de habitantes tienen la oportunidad de elegir una nueva Cámara de Representantes, un tercio del Senado y a los gobernadores de 36 Estados. Todavía en la noche del lunes, se emitían decenas de anuncios políticos que iban desde el meramente institucional hasta el insulto directo al adversario, dentro de una campaña electoral que empezó muy descafeinada pero se ha ido agitando en los últimos días.

Las elecciones legislativas llaman menos la atención del pueblo estadounidense que las presidenciales, donde se vota por el Presidente de la nación. Los senadores o fiscales que se tienen que elegir son figuras desconocidas que cuando saltan a las pantallas es por algún escándalo. El cine también ha contribuido a su fama cuando suelen ser los prototipos de personajes corruptos, vendidos a los negocios de alguna mafia. Por eso, mañana serán mayoría los que preferirán saber los resultados de la NBA antes que sus representantes en la Cámara alta y baja.

Pero lo cierto es que estos comicios se presentan fundamentales para el futuro del país. Los republicanos tienen la mayoría en las dos cámaras desde 1994. Sin embargo, los sondeos dan una victoria holgada a los demócratas, que de conseguirla podrían variar el rumbo del país en los próximos años. Un rumbo que en estos momentos se tambalea por la guerra de Irak y los casi 3.000 soldados estadounidenses muertos en ella, aparte de la polémica “Ley del Muro”. Los cartuchos de los republicanos se acaban cuando el pueblo muestra por cada nueva encuesta su desconfianza en la guerra. Mientras que en el lado demócrata, un chiste del ex candidato a presidente, John Kerry, escandaliza a medio país cuando pide a estudiantes universitarios que no se atasquen en los estudios como las tropas en Irak. La tensión entre los dos grandes bandos estadounidenses ha ido aumentado a medida que se acercan las elecciones.

Con todo, hay estados muy definidos que no dejaran de dar su voto a republicanos y demócratas. Por el contrario, Minnesotta, Nevada, Alaska, Idaho y Michigan son las plazas más en el aire con una apretada disputa entre unos y otros.

El estado de Nueva York, como siempre, se perfila claramente demócrata. Y además cuenta con una candidata a senadora que pocas opciones tiene de perder, Hillary Clinton. La todavía mujer del ex presidente, Bill Clinton, cuenta con la confianza de todos. Se ha retocado la cara y ahora parece dispuesta a impulsar definitivamente su carrera política. Los expertos aseguran que Nueva York se le queda pequeño, y que ella hace mejor oposición a los republicanos que otros compañeros demócratas. Todo indica a que finalmente el bragetazo lo ha dado ella.

Posted by Fernando Navarro at 05:05:51 | Permalink | Comments (2)