Thursday, November 30, 2006

¿Para quién escribo?

Con vuestro permiso, me lanzo a robar con guante blanco el título de un artículo que el último Premio Nobel de Literatura, Orhan Pamuk, escribió recién conocido el fallo del galardón para reflexionar sobre el camino que hay entre el escritor y el lector, o viceversa. ¿Para quién escribo?, se preguntaba el escritor turco. ¿Para quién escribo? Es la pregunta que a toda persona, que alguna vez ha cogido un bolígrafo o ha pulsado una tecla, antes o después le asalta en mitad del texto. Y es la pregunta que me formulo cada vez que me siento en esta habitación blanca sin más decoración que una lámina barata de El sueño de Picasso.

Es verdad que nunca he tenido muy claro que he querido hacer de “Serenatas”, seguramente porque yo tampoco tengo muy definido que quiero hacer de mí. Realmente, para que engañar a nadie, lo único claro que voy teniendo en la vida es lo que no quiero. Pero en los últimos días, una sucesión de momentos han querido que ahora más que nunca esta pregunta me rodee por todas partes.

Me han tentado con la idea de hacer de este blog un sitio diferente a lo que es, a modo de enlace con un medio, que tenga como punto de partida la actualidad noticiosa de Nueva York. Es una opción, pero ya sería muy difícil llamarlo “Serenatas” y no sería lo mismo.

En otro frente, la cuestión ha cobrado vida porque a lo mejor este cuaderno de bitácora carece de la profundización personal que se le concede a este fascinante mundo que es Internet. Bien es cierto que lo he pensado en alguna ocasión, pero siento que mientras esté esta ciudad por medio, poco tengo que decir de mí. Intento ser un mero intermediario, si se prefiere un secundario de una película en la que Nueva York es la protagonista, y a la que la debo este blog. Además, ni soy tan interesante ni quiero volver loco al personal con la montaña rusa que corre dentro de mí.

De nuevo, con más interrogación si cabe, la pregunta ha vuelto a despertar justamente en el día que pensaba comentar el arranque de la navidad en Nueva York con el alumbrado del árbol del Rockefeller Center; un acto al que, por cierto, no he asistido, ya no sólo por el frío y la aglomeración inhumana que estaba prevista en tan poco espacio con una espera de horas sino porque la fiesta corría a cargo de Cristina Aguilera y Sting.

Decía que hoy he vuelto a formularme esta pregunta cuando por sorpresa me he encontrado un mensaje que desconocía entre los últimos comentarios de la Primera nota. Iba yo feliz al ver pasar a Mary Kate, que tan buenos momentos me hace pasar en el indispensable Cielo vacío, y me he dado con el mensaje de Borja, al cual no conozco. No sé que mala jugada me ha gastado Internet para no hacerme conocedor de este mensaje más que por la casualidad de una visita al pasado. Leyendo a Borja, sólo he podido quedarme hecho una interrogación.

¿Para quién escribo? Decía Orhan Pamuk en su artículo que los escritores escriben para su lector ideal, para sus seres queridos, para ellos mismos o para nadie. También decía que los escritores de hoy escriben para los que los leen, y yo añado humildemente que da igual que sea escribiendo un libro o un blog. Quizá escriba para Borja, o para Mary Kate, o para tantos que pasan por aquí y todavía no conozco. Puede que para los que me conocen o al menos me recuerdan, o para los que saben más de mí que yo mismo. Tal vez, ególatramente o en un acto de purificación personal para mí, o pretenciosamente para Nueva York. No lo sé, de corazón. Pero si me preguntan por qué escribo, la respuesta me sale sola: porque no me veo haciendo otra cosa. Espero que el lector, sea quién sea, me comprenda.

 

Posted by Fernando Navarro at 04:23:34
Comments

12 Responses to “¿Para quién escribo?”

  1. NoSurrender says:

    Supongo que se escribe para ser leído. Por uno mismo, por Dios, por nuestro portero, por esa chica preciosa que viste un día de perfil en el metro, por un desconocido al otro lado del mundo… Pero siempre es una acción indisociable y unidireccional: escribir à Leer.

    Incluso ocurre durante el mismo proceso de la escritura, mientras se desplaza la barrita del cursor de izquierda a derecha, haciendo aparecer letras que forman palabras que forman frases que forman ideas. Además ¡suenan bien los dedos sobre las teclas!

    Yo te leo. Y abro este sitio porque me gusta pasear contigo por Nueva York; es una compañía agradable, culta e inteligente. Gracias por el paseo.

  2. K says:

    Y tanto que te comprende, el lector! Lo bueno de los lectores es que añaden sus propias experiencias a lo que leen, dándole así a los textos nuevas riquezas. Por eso, creo yo, esto de los blogs es tan genial. Igual que en cualquier otro medio, no sabes a quién llegará lo que escribes pero, a cambio, el que te lee te puede dejar su contribución: lo que le sugiere lo que dices, lo que opina sobre lo que piensas o sobre cómo ves las cosas, lo que se le ocurra. Me parece muy enriquecedor, no?

    No en vano este medio se llama “red”. A través de Cielo Vacío te encontré yo, por ejemplo, y a través de ti encontré al lagarto cuyo comentario precede al mío. También a través de ti alguna gente ha llegado a mi blog, por ejemplo, que aún no publicito porque todavía no tiene norte. Y así la red se va extendiendo. Y curiosamente termina uno sintiéndose más leído por gente a la que no ha visto nunca que por los de casa.

    Tu montaña rusa se transparenta entre las líneas de tu descripción de Nueva York, tu protagonista. A través de tus ojos vivimos esa ciudad en la que tal vez nunca estaremos.

    Y eso es genial.

    No creo que debamos darle demasiadas vueltas a esa pregunta, para quién escribimos. Escribimos, y punto. Los que leen saben que es para ellos.

  3. Dudu says:

    Hace poco me llegó un comentario tuyo tan abrumador como evidente: lo que no se comparte se pierde. Qué sentido tiene si no escribir? te preguntabas entonces. Y contestabas: para que los demás sepan, conozcan, critiquen, dsifruten. Eso es lo que hacemos a diario los que visitamos apasionadamente Serenatas. Disfrutar de una ciudad a través de tus ojos, y disfrutar de tu propia experiencia. No sé si habrá otra ciudad mejor por conocer que Nueva York, pero de lo que estoy seguro es de que no hay mejor guía. Sigue iluminando nuestro día a día con tus letras, con tus caricias sobre el teclado. Sigue dejándonos seguir disfrutando. Un abrazo. Salud.

  4. Fer says:

    No Surrender: la compañía es recíproca. Tu mirada no tiene desperdicio. Lectores como tú, hacen que cualquier obra suba enteros. El sonido del teclado es como oír llover.

    K: Tu llegada por aquí no sólo ha enriquecido los comentarios sino que también uno toma buena nota de lo que escribes. Cielo vacío es el padrenuestro de los blogs. Y, si me lo permites, quería poner un enlance a tu blog, o ¿espero a qué tengas la casa recogida? Lo que me digas.

    Dudu: es que ese comentario te lo hacía porque si me llegó a enterar que pierdo la posibilidad de leer un relato tan bueno como el tuyo y encima ganador del primer premio, pues Guadalajara arde. Gracias por tus palabras.

  5. Dani says:

    Escribes para mí (por lo menos), y lo haces como los grandes. Tienes la capacidad de hablar de hombre a hombre, de contactar con aquellos que te leen… De hacer aquello que decía Walt Whitman: “Esto no es un libro. Quien lo toca está tocando a un hombre”.

    Gracias por dejarnos tocarte un poco, a ti y a New York…

  6. Fer says:

    Muchas gracias Dani. Coincidir en un mismo párrafo con Walt Whitman es demasié. Un abrazo.

  7. poli says:

    Dudu, aún lo dudas?? Tienes el valor de preguntarte si hay alguna ciudad mejor que Nueva York por conocer?? Coño Eduardo…no me falles. Aúpa Guada!

  8. HARRY says:

    Quizá se escribe por la misma razón que se sueña: para no olvidar.

  9. Fer says:

    Buen consejo, Poli.

    Gracias Harry, por pasar por Serenatas, por dejar esta frase tan bonita.

  10. Rebeca says:

    Soy una lectora desconocida para tí, y tras días ausente del mundo, vuelvo y retomo mi lectura de “Serenatas”. ¿Por qué? Quizás tampoco sabría decirte por qué soy lectora pero, aunque tú no lo sepas, comparto contigo lo que escribes. Quizás porque es una percepción personal que me resulta reconfortante, familiar, diferente, atractiva, ajena…en diferentes momentos, y que me gusta. Así que para mí también escribes, una anónima lectora que hoy deja de serlo un poquito.

  11. Fer says:

    Rebeca: Es un placer que dejes de ser un poquito menos anónima. Gracias por todas tus palabras. Lo que no se comparte se pierde, eso es un hecho. Así que gracias también por estar ahí y retomar, es para mí muy reconfortante.

  12. Rain says:

    Fernando, a quien conozco a través de la lectura de lo que escribes:

    la respuesta que das es como todo lo que se percibe aquí.

    Las Serenatas de Nueva York, nos dan una ciudad tan viva, con sus rostros, su hálito, su flujo.

    Por este blog que escribes, me aproximo a mi querida amiga que vive allá. Nos aproximamos a la ciudad y por eso volvemos aquí, como la que te deja este comentario, y sonríe por esta travesía.

Leave a Reply