Tuesday, December 12, 2006

Big Man

Mirad a este tipo, como hace él con vosotros. Os observa desde su rincón. ¿Asusta? ¿Produce rechazo? ¿Da pena? ¿O todo a la vez? Este gran hombre responde al nombre de Big Man, sin más. Tal vez, porque lo que más le define es su tamaño enorme. Ahí donde le tenéis es un gigante que sentado mide más de dos metros y pesa más de dos toneladas. La uña del dedo gordo de uno de sus pies es como mi mano. Para que os hagáis una idea.

Si os fijáis bien, no tiene nada de vello por el cuerpo. Su gran cabeza está calva, su cara imberbe, su pecho desabrigado y sus piernas blancas. Se podría decir que es como un recién nacido que sabe que es un gigante incomprendido. A pesar de sus enormes dimensiones, parece una persona inofensiva, un crío sin juguete o, a lo mejor, sólo un gigante que se esconde en su esquina.

Por eso, su rostro no puede evitar mostrar cierta mueca de descontento, quizás de enojo, que produce una rara dejadez con esa mirada descreída. En la fotografía no se aprecia tanto, pero si se está delante de este hombre se puede contemplar cómo ningún rasgo de su cuerpo parece superficial, ni siquiera su solitario lunar que sobresale de uno de sus carrillos. El ojo se puede fijar en las arrugas de unas pronunciadas rodillas, en las venas que recorren unos celulíticos muslos o en la oreja que se sostiene moribunda en el lado de la cabeza que se deja ver.

Este tipo asombra por su tamaño pero aún más por lo real que parece su vigoroso cuerpo de fibra de vidrio. Big Man es de un realismo atroz. Es una de las onces esculturas de Ron Mueck que se recogen dispersas en la quinta planta del Museo de Brooklyn, un magnífico y majestuoso centro de arte que vive a la sombra del Metropolitan y el MOMA.

Ron Mueck es un escultor amigo del detalle escrupuloso. Proviene de los efectos especiales en películas como La Máscara 2 (Mask II, 2001). Dejó Australia para pasar por la industria del cine en Los Angeles y Londres, mientras desarrollaba sus obsesiones en esculturas, algunas enormes, otras diminutas. Da igual que sean dos ancianas enanas sobre una mesilla mirando de espaldas, un recién nacido colgado de una pared, una mujer mayúscula en la cama o nuestro Big Man; cada uno de ellos expone congelados sus temores, los de personajes absorbidos por una realidad que está a punto de vencerles o ya lo ha hecho.

El realismo de Mueck se muestra en hipérbole. No parece que por gusto sino por necesidad. Cada escultura es un individuo que no sabía que se movía en un mundo sin freno. Es el caso de Big Man. Ahí, sentado en un rincón de la sala principal, nos intenta decir que su fealdad, su gigantismo y su delicadeza extrema son consecuencias del mismo disparate con el que se convive diariamente y crece sin mesura. Tiene miedo a lo normal y a lo corriente. Es incrédulo a los tiempos modernos.

Si me lo permitís, Big Man es el resultado de cómo ha quedado un siglo después El Pensador de August Rodin, del cual una de las veinte piezas que se conocen autorizadas por el autor se exhibe en el Metropolitan Museum de Nueva York. El bronce y el mármol han dado paso a la fibra de vidrio. La lucha interna de El Pensador ha terminado en una batalla pérdida, moldeando una figura que se sugería humana y ha terminado por convertirse en realmente monstruosa dentro de su humanidad.

 

Posted by Fernando Navarro in 06:09:54
Comments

3 Responses

  1. Jose Fragoso says:

    Muy grande, Fernando!! Ron Mueck es un fenómeno y una exposición suya no deja indiferente a nadie. Está la escultura de su padre diminuto? Escalofriante!!

    Aprovecho la ocasión que me brinda Serenatas de NYC para recomendarte otras exposiciones que yo, si estuviera allí, no me perdería: MASTERS OF AMERICAN COMICS, doble exposición en el Newark Museum (con obras, entre otros, de Shulz y el creador de Little Nemo, Winsor McCay) y en el Jewish Museum (con Will Eisner, Jack Kirby o Robert Crumb: jodé!!!!); y THE GOLDEN AGE OF SATURDAY MORNING CARTOONS, en el Museum Of Comic and Cartoon Art MOCCA (museo de obligada visita, por cierto).

    Ya me contarás!!Te sigo leyendo!
    Un abrazo!!

  2. Fer says:

    Hey José! Pues sí que está la escultura de su padre. Y la cabeza cortada sobre la bandeja, y el niño recién nacido gigante. Todas tienen algo.
    Tus recomendaciones son caviar. Me apunto todo. Esas exposiciones sobre comics, por cierto, están muy anunciadas por la ciudad. Tú las disfrutarías mejor que yo, como experto en comics que eres. Aprovecho para poner enlace fijo del cohete! Cada día surcando el cielo con más fuerza!

  3. Rain says:

    Es ARTE. El arte sacude, no te deja en un mero estado de sensualismo…

    Y pensar que has visto directamente estas creaciones…

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