Lo más normal
Lo más normal es ver por el metro (subway) carteles que, tanto en inglés como en español, piden la colaboración ciudadana para que se avise a las autoridades de objetos sospechosos y personas sospechosas. El cartel reza: “Contamos contigo”. Lo más normal es que un policía, como el de las películas con sus gafas de sol, su casco y su pistola del calibre 38, dedique una mañana de diario a repartir papeles como la hoja que hoy un agente del orden me ha dado en un centro comercial (el famoso mall americano).
En letras mayúsculas y en negrita, una gran frase: “Si tú ves algo, di algo”. Luego, más abajo la explicación: “La oficina de justicia está trabajando mucho todos los días para prevenir el terrorismo en América”
La hoja es más que una petición. Realmente, es un catálogo resumido de práctica policial, porque como recoge la tercera frase del papel: “Hay algunas cosas que tú puedes hacer” Y, seguidamente, te dicen que hay ejemplos de actividades relativas a los centros comerciales que quizá puedan preocupar a las fuerzas del orden. No me resisto. Os pongo todos los ejemplos.
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Individuos que lleven o transporten paquetes o embases inusuales dentro de los locales.
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Conducta sospechosa de un individuo intentando entrar al establecimiento mientras lleva voluminosas ropas que parecen inapropiadas. Puede influir que el sujeto esté solo o actúa excesivamente nervioso.
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Individuos actuando nerviosos, como flanes, intranquilos, distraídos y eludiendo los contactos visuales.
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Escuchar conversaciones entre individuos o clientes que no son corrientes o son alarmantes.
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Individuos que se encuentren en zonas que están fuera de los límites de los clientes tanto lugares de acceso privado, tejados o zonas prohibidas.
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Individuos grabando, fotografiando o paseando por los locales sin razón aparente.
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Vehículos sospechosos aparcados fuera de los locales, especialmente si parecen abandonados.
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Objetos y paquetes sospechos sin reclamar por nadie.
Finalmente, se cierra la tabla de ejemplos con un teléfono abierto 24 horas a cualquier denuncia o consulta ciudadana. Después de quedarme con el papel, me ha dado tiempo, antes de regresar a casa, de ver lo siguiente:
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Varios raperos con abultadas ropas mirando a todo el mundo de forma desafiante en el metro.
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A una mujer negra que sólo se dedicaba a gritar como loca no-sé-el-que en la estación de tren.
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A otro hombre blanco sujetado a un cartel que auguraba el fin del mundo por todos nuestros pecados.
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A decenas de personas haciendo fotos como locos, otros grabando en vídeo.
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A un par de hombres que con barbas desarregladas iban vestidos con kipas negras y flecos en el pelo y cargaban con dos grandes libros en sus manos.
¿Qué hago? ¿Llamo por teléfono?