Nieve
A veces, no se encuentran las palabras que se buscan para dar salida a determinados sentimientos. Puede que suceda esto más de la cuenta, pero especialmente cuando esos sentimientos nunca han llamado a la puerta o, si lo han hecho, esta vez suenan diferentes.
Nunca antes había visto nevar en Nueva York. Para mí, la nieve siempre es motivo de una noticia especial. Esta vez la nieve ha traído ese sentimiento novedoso acompañado de una intensa plenitud. Creo que pocas veces me he sentido tan fuera de lo cotidiano como ayer por la noche, cuando al pasar por Washington Square los copos de nieve volaban sobre aceras blancas y luces difuminadas mientras el arco presidía mis pasos. Tuve que quedarme ahí, parado, solo, para intentar asimilarme a mí mismo y al viento en blanco y negro que me rodeaba.
La nieve ya ha cubierto Nueva York. Así que hoy sólo tenía un objetivo vital: ir a Central Park. Me esperaba que fuera un momento imborrable. Y, sinceramente, esa naturaleza muerta me ha dejado sin palabras. Llevo dos días que no abro la boca. Tan sólo me refugio en mi silencio y me pierdo, lleno de no sé qué.

Más fotos de Central Park nevado en el álbum de la derecha. Espero que lo disfrutéis.