What is salvation?
¿Has hecho ya tu elección? ¿Has rendido tu vida a Dios? ¿Estás viviendo bajo la obediencia de Cristo y la Biblia? ¿O ha muerto Jesús por ti en vano?
Estas preguntas son algunas de las que se recogen en rojito y subrayado en uno de los cientos de trípticos que diariamente se reparten por Nueva York. Respeto todas las respuestas, pero según indican los mismos papeles: si no haces la elección rechazas la salvación. De esta elección depende tu destino.
Cada mañana, cada tarde, y desconozco si cada noche, es fácil encontrarse con alguno de los fieles de alguna Iglesia relacionada con el cristianismo que te recuerda que tu vida no está salvada si no lo remedias. Para ello, tienen toda clase de maneras para llamar la atención. Una de ellas es el reparto de folletos en plena calle. Dos tíos, por ejemplo, se colocan en la entrada del metro o en la puerta de la Virgin y se dedican a dar compulsivamente papelitos. Algunas veces el gesto serio que muestran es lo más parecido al pecado original, aunque más asustan cuando sonríen de forma descolocada a lo Jack Torrance en El Resplandor (The Shining, 1980) Otra opción es el buzoneo, que consiste en los mismos tíos recorriendo la calle mientras regalan los papeles de la buena nueva. Ambas formas de repartir la palabra suele ir acompañada de gritos constantes, fuertes exclamaciones y profundas desesperaciones, que dejan muy atrás a los vendedores de periódicos. Los hay que llevan megáfono para darse a oír entre tanto ruido.
Los folletos se mueven entre el diseño indie, que se pregunta en la portada What is salvation? (¿Qué es salvación?), o el modelo de antigua imprenta, que en grandes letras señala que es The most important thing you must consider… (La cosa más importante que tú debes considerar…) Todos utilizan citas de la Biblia, en un cóctel de versículos. Algunos seleccionados con mala uva (el salario del pecado es la muerte - Romans 6:23) cuando el lector en potencia suele ser un tipo consciente que por cuatro perras gordas intenta ir tirando mal que bien en Nueva York con algún capricho que otro. Si te da la paciencia para leer todo el papelito, al final, otra vez en rojo y subrayado, te recuerdan que tienes que ser salvado ahora mismo (right now!) porque al contrario podrías morir hoy (you could die today). A modo de prospecto de medicamento, se cierra el texto con la dirección donde hay que dirigirse para solicitar más ayuda.
Y lo sé, no es la primera vez que se hablaba del tema religioso y pensaréis que tengo fijación por estas cosas. Pero, a veces, es inevitable sentir que Nueva York es un purgatorio donde todos los días te machacan con tanta pregunta sin salvación.
Una de las conversaciones de bar que más recuerdo (yo andaba por los 19) trataba precisamente sobre ese tema de la “elección” de la salvación. El tipo con el que hablaba se llevaba un ejemplar de la Biblia de marcha y se emborrachaba igual que yo, y que todos, pero con el libro en el bolsillo. Él decía que dios te da a elegir entre salvarte o perderte. Yo le contestaba que menuda elección era ésa; para mí no era más que una forma demagógica de obligarte.
Muchos de nosotros tenemos una formación religiosa de la que no es fácil (tal vez ni siquiera recomendable) librarse. No creo que sean capaces de arrastrarte. Con razón no hay fe (pese a Tomás de Aquino). La fe no se inventa. Se tiene o no se tiene.
Y no es sólo Nueva York. Cada esquina del mundo es un purgatorio. Y un infierno. Y un paraíso.
Recomiendo a todos el excelente documental Jesus camp, esta en la mula y por otro lado los subtitulos tambien.
Se entienden muchas cosas viendo esta barbaridad.
K: Vaya menuda historia! Y cada esquina es un purgatorio, un infierno, un mundo… me gusta. Supongo que también depende de nosotros mismos, pero es que no es normal a veces lo que te machacan en esta ciudad en este sentido.
Surren: Apuntado queda! Gracias!
k: !!que bonito !! cada esquina es LA VIDA ,un purgatorio diario.. un infierno algun momento… y un paraiso si el dia a dia lo sabemos ..o nos lo dejan vivir. gracias por tu reflexion y ati fernando por vivir en nueva york y conocer con tu mirada ese maravilloso lugar