Lady Liberty
Si le preguntas a un neoyorkino cuantas veces ha estado en la Estatua de la Libertad es casi seguro que responda una o ninguna, siendo mayoría los de la última respuesta.
Dicen los neoyorkinos que he conocido que son pocos los que han estado alguna vez en su vida en la Estatua de la Libertad. Pero, evidentemente, ningún neoyorkino, ni nadie en el mundo entero, entiende Nueva York sin la Estatua de la Libertad, sin su Lady Liberty. Es uno de los elementos más evocadores de la ciudad, a pesar de que fue una construcción francesa y estaba concebida para adornar Alejandría aunque terminó como un regalo a Estados Unidos.
También es todavía el símbolo del sueño americano. Antiguamente, era lo primero que veían los recién llegados a la ciudad que entraban por los Verrazano Narrows para obtener esa primera imagen de La libertad iluminando al mundo, nombre verdadero de la gigantesca figura. Hoy, la inmensa mayoría de los llegados lo primero que ven son los pasillos del JFK.
Estos días la Estatua de la Libertad es noticia porque seguro que sabéis que entra a competir en la carrera por ser una de las siete maravillas del mundo contemporáneo. Un concurso público a nivel mundial que tendrá como jurado especial a la población civil, que podrá votar por vía telefónica, postal e Internet. Se espera que al menos lleguen 27 millones de votos de todas partes del mundo.
Esta historia nace con la idea de renovar la clásica lista de culto al ingenio humano que recogía maravillas que en la actualidad no se conservan, como Los jardines colgantes de Babilonia, la estatua de Zeus en Olimpia, el Coloso de Rodas o el Faro de Alejandría. Tan sólo la Gran Pirámide de Giza es la única que aún se puede contemplar.
De los 77 monumentos nominados al principio sólo han quedado 21 en la recta final. Seguro que la Estatua de la Libertad parte como una de las favoritas no por ser mejor que otras obras participantes sino por ser conocida en el mundo entero. Aún así, y hasta que se conozcan los ganadores el próximo 7 de julio, la ciudad ya se está movilizando para que su monumento sea seleccionado. Se pondrá en marcha una campaña en los colegios y desde diversas organizaciones se pide al alcalde Bloomberg que haga una declaración formal por la estatua y organice el apoyo popular.
No sé cómo lo veis. La Estatua de la Libertad realmente lo tiene difícil. Las otras 20 maravillas son como para caerse de espaldas. Por España compite la Alhambra. Y entre otras se encuentran la Torre Effiel, el Kremlin y la Plaza Roja de Moscu, el Taj Mahal de India, la Gran Muralla china, el Coliseo de Roma, la Acrópolis de Atenas, Machu Picchu de Perú o la Opera de Sidney. Podéis consultar la lista completa aquí. ¿Merece Lady Liberty estar entre las siete? Sería para hacer una porra, porque también es difícil elegir sólo siete.