Wednesday, March 7, 2007

Hombre negro con su blues

9:34 a.m. Estación de Metro de la calle 34. La gente sólo anda preocupada de llegar a su hora. Todos andamos atareados en cumplir con nuestro horario, en mantener la rutina en marcha, otro día más de diario. Todos menos uno. Es un hombre negro de unos 40 años pero que aparenta unos 60 pasados. Va vestido con traje gris, puede que de esos que llevaron los ejecutivos de Madison Avenue hace ahora 30 años. Parece que le queda dos tallas más grandes, pero en el fondo le va con su amplio sombrero negro que se estira en una circunferencia que es difícil que no llame la atención del más dormido de los transeúntes. El hombre se para en el andén, al contrario de la marcha unísona de la multitud sin un segundo que perder. El hombre se pone a cantar. Es un blues, es un loco y extraño blues a la desesperada. Se pone a cantarlo a gritos con una voz que realmente es de disco, pero se pone a cantarlo con los brazos en alto y a gritos, a marchas forzadas a contracorriente de todos, mientras los más educados le ignoran y le esquivan y los menos pacientes le insultan y le mandan a tomar por culo sin contemplaciones. Pero el hombre negro sigue con su blues a la desesperada caminando a codazos. Es imposible que coja ningún tren. Éste ha llegado a su última parada y la única salida es abandonar ese andén y tirar por donde van todos.

Posted by Fernando Navarro in 03:54:44 | Permalink | Comments (3)

Maldiciones sobre hielo

La temporada de los New York Rangers está siendo tan discreta que es casi seguro que se queden fuera de las eliminatorias de los playoff a las primeras de cambio. Algo que no es noticia en un equipo que sólo ha ganado cuatro campeonatos nacionales (Stanley Cup), a pesar de ser posiblemente el club más clásico del hockey americano.

Fundados en 1926, el equipo neoyorkino es uno de los seis conjuntos originales que pusieron en marcha la actual liga de hockey sobre hielo del país (NHL). Desde entonces, la parte atractiva de los Rangers no ha estado nunca en sus números sino en sus grandes historias.

Dicen los más viejos seguidores de los Rangers que el equipo es víctima de maldiciones. Una de las más conocidas es el mal de ojo que echó en 1942 el que fuera entrenador y director de los Americans, Red Dutton. Los Americans fueron otro equipo neoyorkino que se vio obligado a desaparecer por el tirón de los Rangers tras su título de 1940. Red Dutton se quedó sin equipo y sin trabajo y comentó entonces muy enfadado que los Rangers nunca ganarían una Stanley Cup mientras él estuviera vivo. Y así fue. Los Rangers no ganaron otro trofeo hasta 1994 con Dutton en la tumba.

Ahora, aseguran unos tristes seguidores que sufren ‘la maldición de Howard Stern’. Después de ganar el título en 1994, el equipo hizo una gira por la ciudad visitando bares e incluso un club de striptease. La gota que colmó el vaso para muchos fue la visita al programa del polémico Howard Stern, que no deja títere con cabeza en la sociedad estadounidense.

Los Rangers siguen sin ganar y son los peores de una competencia feroz con sus más directos rivales, los New Jersey Devils y los New York Islanders. Los malditos dioses del hockey, claman los seguidores de los Rangers, se están ensañando.

* Artículo publicado por el diario La Voz del Deporte en la colaboración de cada martes.

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