Friday, May 4, 2007

Quemado al sol

Este mes de abril que se acaba de ir ha sido bastante duro. Aún me estoy preguntando cómo lo he hecho, pero todavía hoy necesito del último aliento antes de encontrarme en una situación, por fin, más relajada, que coincide con el establecimiento del verdadero buen tiempo en Nueva York. Aunque en esta ciudad nunca se sabe.

En Nueva York, por lo general, la gente es muy amable. Los neoyorkinos son realmente personas serviciales y atentas, de un primer tacto exquisito. El otro día alguien se preguntaba en uno de los comentarios de este blog que hasta la gente que pide dinero por la calle es amable. Es un hecho en más de una ocasión.

Pero también es un hecho, indudable, que Nueva York es puro movimiento, y el movimiento provoca roce. Los extremos siempre conviven en Nueva York. Y el lado desagradable, áspero, violento, parece que se calienta de más cuando los rayos de sol caen más a plomo. Desde hace un par semanas, el sol pega fuerte. Hay más gente que a la mínima estalla. No hablo de los locos o inadaptados que forman una posdata de Travis, seres más cerca de lo divino que de lo terrenal. No. Hablo de alguien como yo, corriente, que cuando forma parte del tráfico diario neoyorkino puede llegar a cagarse en la madre de más de uno sólo porque éste sube las escaleras del metro despacio y no me deja pasar cuando voy con prisas. O de alguien, que con la cabeza tan llena de obligaciones y tareas, le revienta hasta puntos insospechados tener que perder un tren.

Es un Nueva York real, donde parece que cuando el calor sube, florece lo peor de cada uno. Es un Nueva York tan abrasivo como éste, que retrata Spike Lee. Es Brooklyn pero podría ser cualquier otro sitio neoyorkino.

Haz lo que debas (Do the Right Thing - 1989)

alt : http://www.youtube.com/v/v4RAc2jZqgc

Posted by Fernando Navarro at 07:04:48 | Permalink | Comments (11)